¿Qué quieres de mí? ¿Qué esperas?
Puedo irme y volver con un revólver,
una 9mm, una escopeta o lo que prefieras.
Y ponerla en tus manos para que me mates
y no tendría miedo,
no así, de frente, mirándome a los ojos.
¡Qué muerte tan dulce!
Pero no como ahora,
de espaldas, sin palabras,
sólo silencios cargados de balas...
dios que cosa mas cojonuda no?
ResponderEliminar