lunes, 14 de abril de 2025

...

 Mi estilo de escribir es hablarle a alguien que ya no está. Quizás tengas razón en eso que yo me digo: no sé soltar para siempre. No sé cerrar. Supongo que cerrar es asumir la pérdida, la derrota, la irrelevancia de lo que fue. Y yo me apego con fuerza a la transcendencia. A la huella. Aunque la huella sea la herida. No me importa salir dañada, lo que nunca quise fue salir ilesa.  
No sé cuánto hay de amor y cuánto de mi pensamiento obsesivo. Para mí el pasado y el presente suceden a la vez. El tiempo es una línea vertical. Por eso no sé olvidar. Por eso te entiendo -mi parte racional es consciente-. Por eso, no te entiendo -mi parte emocional se resiste-. ¿Cómo vas a borrar lo que tuvimos? 
Y me entran dudas: ¿tuvo el peso que le atribuí? ¿O solo fue una densidad que yo me cargué sobre los hombros? Pero me acuerdo de todas esas veces, de todas las palabras. Y caigo en el mismo error una y otra vez. Tú querías huir y yo quedarme. Y me fui para que no salieras corriendo "por la vereda de la puerta de atrás", para dignificar el recuerdo. En algún lugar, todo lo que me dijiste aún resuena, todo lo que me diste tiene su eco. En algún lugar, todo lo que nos faltó tiene su hueco.

martes, 25 de febrero de 2025

Como el fuego

 El deseo son dos cuerpos en llamas que necesitan crear un incendio para apagarse.

jueves, 20 de febrero de 2025

Exoplaneta

 Hoy he visto un vídeo tuyo que tenía guardado, olvidado. Y ahora lo entiendo. No es que haya idealizado el recuerdo. No he ido reconstruyéndote desde la distancia, desde la ausencia, como una escultora que va tapando imperfecciones, asimetrando los defectos, puliendo las líneas. Nunca te puse en un pedestal, inaccesible, espacial. Es que había algo del mismo sentido del amor y del humor, una sensibilidad común que te hacía especial para mí. No para mí, a mis ojos, entiéndase. Tú siempre fuiste muy tuya y desde que te conocí, yo también. Supongo que echar de menos -de verdad- no es solo aquello que te hacía sujeto activo: lo que me dabas, lo que me hacías sentir. Echo de menos mirarte desde fuera como si yo no estuviera y tu sonrisa no me buscara. Ese ángulo. Aunque ese ángulo incluía la certeza y el privilegio de irnos juntas después. Contigo poetizaba los matices. Avivabas eso. La rutina memorable. La sensación de intimidad y conexión profunda como constante. Y yo estoy hecha de esa necesidad como una adicta. Me tiraría al vacío por un poquito más. Por sentirme un ratito así. He visto tu vídeo y se me ha subido todo. De golpe. Como un pico de oxitocina: en ese lugar fui feliz. En ese lugar yo amé. Pero ese lugar es una persona y no existen carreteras para volver.

lunes, 20 de enero de 2025

Blue jeans y un Crop Top

 No puedo decirlo en voz alta, no puedo permitirme escribirlo. Pero sueño contigo encima y todo se me viene abajo.