domingo, 14 de junio de 2009

La fiebre

Estoy sudando.
Sudando la fiebre de tus sábados noche
y tus viernes a mediaslunas de miel…
Deshojando margaritas infinitas.
Desde que hace calor,
se me acabaron los ases en la manga,
no recuerdo de dónde los pude sacar
el verano pasado.
Gritando en silencio,
follando con la luz apagada,
para no saber que no es tu cara.
Ojos que no ven…
corazón que presiente.
Se me acabaron las excusas,
las mitades,
las medias tintas,
las medias con malas carreras por las prisas..
Abro y cierro los ojos para ver,
pero la realidad siempre es la misma.
Y lo mío no creo que sea un amor ciego,
más bien tuerto.
Me abro, te cierras…
el final de la película nunca termina.
Y seguimos año tras año,
vacío tras ausencia,
lágrimas tras sonrisas
y el cuento de nunca acabar.
Sigo con el corazón caliente, blandito,
y tú con tu roca de lava,
dura, pero que al traspasarla,
encuentro el almíbar
de tu saliva interna.
Hacer el amor es un pretexto.
Y tú te quedaste sin amor
y yo sin pretextos.

1 comentario:

  1. Si eso es tuyo,Sigue porque tu mejora es increible.En serio me ha encantado.

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