lunes, 30 de enero de 2012

Rutinas medi-o-cres

"El pájaro rompe el cascarón. El huevo es el mundo". Qué vá. El huevo eres tú.
Volver a escribir-te. Volver a intentar romper. Pero tú te rehaces.
En cenizas, avivas el fuego. Me avivas a mí. Nunca podré dejar de escribir, dictar por última vez: "somos felices, y no hay nada más". Y no pasar página, cerrar el libro.
Cómeme la boca y deja en paz mi cabeza.
Me gusta los instantes de no-pensar, no por el mero hecho, sino porque son escasos. Quisiera invertir este falso equilibrio. Quisiera reinventarme. A veces, incluso, reventar. Pero me levanto. Y es otro día más.

domingo, 22 de enero de 2012

¿estoy?

Siempre la observadora comedida, ajena. Nunca la activista pasional. Nunca lo suficientemente libre. Siempre con el deseo -como dijo Bunbury- que no quede el papel deshabitado. Nunca aquí, ni ahora. Siempre pensando en lo que pasará y en lo que pasó. Mis musas están de vacaciones siderales. Ni Nina las atrae ya, ni Monk, ni Art Blakey. Yo sé que quieren de mí, el desgarro, las nebulosas mentales, el desaliento. Pero yo no. Aunque, a sabiendas, cambiaría unos momentos de esas viejas sensaciones extremas, intensas, de a fuego, por el placer de unos de esos escritos de antes...
Sin ser amante, no escribo. Sin ser amante, no soy. Estoy sin ser.
¿Estoy?