No sé cómo has aparecido. Así de repente, y desde entonces, tengo una sonrisa que une continentes: de lado a lado. Desde entonces, no duermo, pero te sueño despierta. Y también te vivo, que es mil veces mejor. Estás invadiendo todos los espacios, incluso a mí. Estás rompiendo todas las barreras, los obstáculos. Lo estás haciendo tan fácil que no entiendo porqué antes me resultaba tan difícil. Es justo como esperaba: inesperado, natural, fluido. Eres justo como esperaba: imperfectamente perfecta. No me lo creo la mitad del tiempo. La otra mitad, no lo asimilo. Te miro y pienso: ¿cómo has llegado hasta aquí? ¿De dónde has salido? No sé porqué yo, ni qué has visto en mí. Pero nunca dejes de mirarme de esa forma. Contigo no marco el ritmo, no calculo las horas, no controlo el lugar, no necesito espacio. Contigo siempre quiero un poco más, siempre te echo un poco de menos, incluso cuando estás, los últimos 5 minutos antes de irte. Debería estar prohibido despedirnos. Es inhumano. Estoy rendida, no hay nada que hacer, no voy a fingir, no lo voy a ocultar. Te cedo el poder de hacer conmigo lo que quieras.
lunes, 28 de septiembre de 2020
domingo, 27 de septiembre de 2020
sábado, 19 de septiembre de 2020
"Es como si te conociera de toda la vida", así resumes eso que me has hecho en un par de días. Has sido un relámpago, silencioso, iluminador. No podría haberte visto venir. Y en cambio, ahora parece que todo eran señales. Te he encontrado en el lugar más lejano, más remoto: justo aquí mismo. Yo, que ya estaba dando la batalla por vencida, que no te esperaba, ni lo esperaba. Que pensaba que nunca volvería a sucederme. Y llegas tú con tus "sí", y me haces entender porqué con otras no. Y sustituyes las excusas por valentía, el miedo por ganas, la ansiedad por adrenalina. Has venido a mi cuarto para cambiar las cosas de sitio: la soledad para los libros, la tristeza a un cajón. Joder. No lo sabrás, porque no te lo voy a decir, porque no te lo voy a leer. Pero menuda euforia, menuda utopía. No es que no me lo crea, es que es increíble. La búsqueda llevaba tu nombre. La comodidad está entre tus brazos. La belleza de nuestra rareza. No tengo nada que perder, me da igual cuánto dure, no es que vayas a dejar huella, es que ya has formado un cráter.