Tarde entendí que su amor era agua;
y yo siempre tenía sed.
¿Pero cómo beber,
sino sólo cuando se abre paso
hacía mi boca muda, sumisa?
Cómo sostenerle entre mis manos,
si se escabulle,
fluyendo entre sí,
sin dueño ni presa,
solamente libre...
Así, en su forma emana,
tendiendo a expandirse,
se coló entre las finas grietas
de mi corazón, llenándolo,
inundándolo.
Y no suficiente,
pasó hasta mi sangre,
corriendo a su antojo por mis venas,
haciéndose parte de mí.
Invadiéndome.
Sin poder desapegármelo,
sin tener cómo retenerle.
viernes, 2 de octubre de 2009
sábado, 12 de septiembre de 2009
Matarme sería más dulce por tu parte
¿Qué quieres de mí? ¿Qué esperas?
Puedo irme y volver con un revólver,
una 9mm, una escopeta o lo que prefieras.
Y ponerla en tus manos para que me mates
y no tendría miedo,
no así, de frente, mirándome a los ojos.
¡Qué muerte tan dulce!
Pero no como ahora,
de espaldas, sin palabras,
sólo silencios cargados de balas...
Puedo irme y volver con un revólver,
una 9mm, una escopeta o lo que prefieras.
Y ponerla en tus manos para que me mates
y no tendría miedo,
no así, de frente, mirándome a los ojos.
¡Qué muerte tan dulce!
Pero no como ahora,
de espaldas, sin palabras,
sólo silencios cargados de balas...
domingo, 14 de junio de 2009
La fiebre
Estoy sudando.
Sudando la fiebre de tus sábados noche
y tus viernes a mediaslunas de miel…
Deshojando margaritas infinitas.
Desde que hace calor,
se me acabaron los ases en la manga,
no recuerdo de dónde los pude sacar
el verano pasado.
Gritando en silencio,
follando con la luz apagada,
para no saber que no es tu cara.
Ojos que no ven…
corazón que presiente.
Se me acabaron las excusas,
las mitades,
las medias tintas,
las medias con malas carreras por las prisas..
Abro y cierro los ojos para ver,
pero la realidad siempre es la misma.
Y lo mío no creo que sea un amor ciego,
más bien tuerto.
Me abro, te cierras…
el final de la película nunca termina.
Y seguimos año tras año,
vacío tras ausencia,
lágrimas tras sonrisas
y el cuento de nunca acabar.
Sigo con el corazón caliente, blandito,
y tú con tu roca de lava,
dura, pero que al traspasarla,
encuentro el almíbar
de tu saliva interna.
Hacer el amor es un pretexto.
Y tú te quedaste sin amor
y yo sin pretextos.
Sudando la fiebre de tus sábados noche
y tus viernes a mediaslunas de miel…
Deshojando margaritas infinitas.
Desde que hace calor,
se me acabaron los ases en la manga,
no recuerdo de dónde los pude sacar
el verano pasado.
Gritando en silencio,
follando con la luz apagada,
para no saber que no es tu cara.
Ojos que no ven…
corazón que presiente.
Se me acabaron las excusas,
las mitades,
las medias tintas,
las medias con malas carreras por las prisas..
Abro y cierro los ojos para ver,
pero la realidad siempre es la misma.
Y lo mío no creo que sea un amor ciego,
más bien tuerto.
Me abro, te cierras…
el final de la película nunca termina.
Y seguimos año tras año,
vacío tras ausencia,
lágrimas tras sonrisas
y el cuento de nunca acabar.
Sigo con el corazón caliente, blandito,
y tú con tu roca de lava,
dura, pero que al traspasarla,
encuentro el almíbar
de tu saliva interna.
Hacer el amor es un pretexto.
Y tú te quedaste sin amor
y yo sin pretextos.
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