viernes, 8 de octubre de 2010

Siempre pensando

Pensando, siempre pensando, soñando, pensando en sueños. Cómo me gustaría desconectar del todo un rato, simplemente dejarme llevar en plenitud, sentir. Envidio a esa gente que puede hacerlo, ¿por qué yo no?
¿Qué busco? ¿Qué busco en mí?  ¿En la vida? ¿En sus camas? ¿Qué espero encontrar? ¿Autorrealización? ¿Felicidad leve? ¿Éxtasis breve? No sé... ¿Cómo sabemos lo que necesitamos? ¿cómo sabemos lo que queremos encontrar? Y cuando lo encontremos, ¿sabremos que finalizó la búsqueda? ¿O comenzará otra nueva?
Preguntas, preguntas y más preguntas, siempre preguntas... Soñando, preguntas en sueños... Cómo me gustaría...

sábado, 11 de septiembre de 2010

*

Mares de espigas dorados
mecidos por el viento,
plumas de seda
adornan sus ojos caoba,
de las que me sirvo para escribir,
sobre las líneas de su boca.
Noches estrelladas son,
si posa su mirada en mí.
Amor dulce en reserva,
hálito somnífero con el que me impregna.
Cielo azul añil.
Volveremos a encontrarnos lejos
cuando estemos cerca,
donde en sueños quepan paraísos insólitos
a los que escapar en barca.

martes, 24 de agosto de 2010

Amor parisino

Busco un amor parisino, de esos de felicidad explícita y recovecos en vasos de whisky y lágrimas donde, a veces, naufraga la tristeza, pero emerge el amor. Mediasnoches de soul y blues, y mediosdías de jazz y funk, con tonalidades sutiles y seductoras cual voz negra.
Hiperrealismo sucio, y romanticismo extravagante. Un hábitat bohemio cargado de humo denso. Vapor y humedad. Vivir juntos, sin encontrarnos a ratos. Conversaciones silenciosas por el lenguaje mudo. Ojos que no quieren ver. Labios que quieren besar. Lunes al sol. Mentes bipolares de corazones locos. Aislamiento sideral. Vida nocturna por alambradas de farolas en calles desiertas. Sofás volátiles. 
Amor por amor al arte, no a la necesidad.

sábado, 19 de junio de 2010

Amores que matan

Sé/sentía que me quería. Pero no necesitaba tenerme para hacerlo.
Me quería porque le quería por no tenerle. Y quería que le quisiera siempre. Aunque eso significase no tenerme nunca. Quererse a distancia es un buen plan, si quieres que el amor nunca se gaste. Y así nos queremos, nos querremos.
No quería mi felicidad. Odiaba verme sonreír con otras personas. Sólo quería que viviese a su merced. Y sabía que quedarse, sería mandarle al olvido. Por eso me dejó a la tristeza con su ausencia, me ató a su recuerdo.
Hay amores que matan.