-Te traerá problemas-, me dijeron, yo hice ocaso omiso.
Femme fatale. Me cambia del revés la piel,
me besa y me pone el corazón en la boca,
me venda los ojos: -después no te gustará lo que ves-.
Y qué importa, si mientras se desnuda,
en un abrir y cerrar de piernas solventó mis dudas,
lamió mis dramas, sudé tristezas, sumé futuras.