jueves, 29 de febrero de 2024

A todas las mujeres a las que quise

A todas las mujeres a las que quise

Os quise por encima de mis posibilidades. Por encima del tiempo y el espacio de forma infinita. Con una fuente de amor inagotable que no se acaba nunca.

Os quise toda la vida. Aunque toda la vida dure un ratito. Os quise para siempre y con todo. El olvido nunca ha sido suficiente para olvidaros. Os quise de una forma única, diferente, a cada una. Con una medida inmensurable. Con una inocencia superlativa.

Os quise creyéndomelo. Os quise creyendo en vosotras. Os quise viendo cada una de vuestras manías y de vuestras rarezas, romántica y pasionalmente, profunda y por completo. Quise a cada una de vuestras niñas interior, porque pude y supe verlas. Con una ternura instintiva. Con un condicionamiento clásico. 
Os quise contra todo pronóstico. Pronóstico catastrófico que se cumplió.

Pero, sabed, que yo siempre os cumplí. Que atesoro vuestra memoria y cada uno de los recuerdos que compartimos como un regalo que vive dentro y a veces riego para que no se muera, para que no muráis en mí.

Os mantengo siempre vivas. Siempre en llamas. Siempre ardiendo. Siempre con un motivo, una excusa para pensaros y sonreír.