sábado, 28 de marzo de 2026

Gingko Biloba

 Hacíamos el amor con la sincronización perfecta de una danza de estorninos. Yo que quise ser tu compañera, tu rayo de esperanza, tu Alfonsina Storni. Tú que fuiste la única a la que hubiese dado mi "sí", inequívoco. 

Pero no. 

O tú o yo o el destino se equivocó. Aún tengo hambre de ti. No he vuelto a enamorame, nadie me parece tan interesante. ¿Qué es el amor sin la idealización? Ya no sé apegarme. Trato de encender la llama, pero sólo sé apagarme. 


Sólo sé fugarme, refugiarme en el pasado, quedarme a la espera. No comparto lo que soy con cualquiera. 

Y sin embargo, en mí habita una victoria, un regalo, un premio, aunque sea de consolación: nuestra relación fue un lugar seguro, construí un palacio mental para las dos, una zona de confort. 


Si necesitas volver a sentirte en paz: recuerda mi olor.