jueves, 29 de febrero de 2024

A todas las mujeres a las que quise

A todas las mujeres a las que quise

Os quise por encima de mis posibilidades. Por encima del tiempo y el espacio de forma infinita. Con una fuente de amor inagotable que no se acaba nunca.

Os quise toda la vida. Aunque toda la vida dure un ratito. Os quise para siempre y con todo. El olvido nunca ha sido suficiente para olvidaros. Os quise de una forma única, diferente, a cada una. Con una medida inmensurable. Con una inocencia superlativa.

Os quise creyéndomelo. Os quise creyendo en vosotras. Os quise viendo cada una de vuestras manías y de vuestras rarezas, romántica y pasionalmente, profunda y por completo. Quise a cada una de vuestras niñas interior, porque pude y supe verlas. Con una ternura instintiva. Con un condicionamiento clásico. 
Os quise contra todo pronóstico. Pronóstico catastrófico que se cumplió.

Pero, sabed, que yo siempre os cumplí. Que atesoro vuestra memoria y cada uno de los recuerdos que compartimos como un regalo que vive dentro y a veces riego para que no se muera, para que no muráis en mí.

Os mantengo siempre vivas. Siempre en llamas. Siempre ardiendo. Siempre con un motivo, una excusa para pensaros y sonreír.

miércoles, 24 de enero de 2024

Como un G

 No sé cómo describir lo sanador que fue querernos. Cómo me curaste tantas cosas, tantos miedos, tanto daño. Me mostraste otra versión de mí, me diste espacio para reescribir el pasado. Quererte fue tan liberador que aún no entiendo cómo dividirnos no me doblegó por completo. No me dejó rota. Nos quisimos bonito, nos quisimos sano, nos quisimos bien. Quizás es eso. Me enseñaste a apegarme sin huir y aprendí a desapegarme sin luchar. Y si lo pienso, ya no me da tanto miedo rehacer, transformar, volver a construir, porque puedo posicionarme en otro lugar, en otro plano. Porque ya no idealizo, porque ya no me muero si alguien se va. Aunque hice hasta lo imposible porque funcionara para nosotras. Quizás de más, por aquella vez que hice de menos. Ambas lo sabemos. Y eso, te va a doler más a ti que a mí. Aunque no quiera que lo haga. Estoy tan en paz, de ti me fui sin ninguna deuda, sin ninguna duda: estaba disponible y estaba vulnerable. Estaba. Me revisé entera y también me cosí. Tu vida y la mía va a seguir igual sin nosotras. Aunque pareciera imposible cada noche que nos fuimos a dormir. 
Sólo palabras buenas, lo juro, para ti sólo tengo palabras buenas. Por lo que me diste, por lo que te dí que también me dí. Sólo tengo el recuerdo de un amor del bueno, el deseo puro de que seas feliz.