Los recuerdos cristalizan en poemas, si aquella noche nos erizábamos el alma, después sólo nos causamos problemas. No queríamos tristeza y nos dábamos dos tazas.
Ya me describió Cortázar: -vos creés que estás en esta pieza, pero no estás-.
lunes, 8 de febrero de 2016
Apegos por constantes no son vitales, son mortales. Caen lágrimas por los cristales, mi corazón roto cosido con alfileres y retales. Cuéntales, que te empecé a hacer el amor por los pies y acabé besándote la frente. Sé valiente, cuéntales. Que saqué tus dolores, pese a los pesares, y tendí mis papeles de laureles, que secaron tus mares, y mis males, regalándote versos y nunca flores. No me pienses. No me llores. Mejor que me olvides. No me leas. No querrás mirar mis alas. "No me imaginas cazando en los bares, viviendo deprisa", y sin embargo, amor, he pisado el acelerador, he unido sílabas, y he sacado sonrisas para otros labios.