miércoles, 24 de enero de 2024

Como un G

 No sé cómo describir lo sanador que fue querernos. Cómo me curaste tantas cosas, tantos miedos, tanto daño. Me mostraste otra versión de mí, me diste espacio para reescribir el pasado. Quererte fue tan liberador que aún no entiendo cómo dividirnos no me doblegó por completo. No me dejó rota. Nos quisimos bonito, nos quisimos sano, nos quisimos bien. Quizás es eso. Me enseñaste a apegarme sin huir y aprendí a desapegarme sin luchar. Y si lo pienso, ya no me da tanto miedo rehacer, transformar, volver a construir, porque puedo posicionarme en otro lugar, en otro plano. Porque ya no idealizo, porque ya no me muero si alguien se va. Aunque hice hasta lo imposible porque funcionara para nosotras. Quizás de más, por aquella vez que hice de menos. Ambas lo sabemos. Y eso, te va a doler más a ti que a mí. Aunque no quiera que lo haga. Estoy tan en paz, de ti me fui sin ninguna deuda, sin ninguna duda: estaba disponible y estaba vulnerable. Estaba. Me revisé entera y también me cosí. Tu vida y la mía va a seguir igual sin nosotras. Aunque pareciera imposible cada noche que nos fuimos a dormir. 
Sólo palabras buenas, lo juro, para ti sólo tengo palabras buenas. Por lo que me diste, por lo que te dí que también me dí. Sólo tengo el recuerdo de un amor del bueno, el deseo puro de que seas feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario