¿A quién crees que engañas? Me pregunto. Estás muerta de miedo. No has saltado todavía al precipicio. No te has dejado caer por miedo a no soportar el impacto. A sentirte por el cielo y acabar por el suelo sola. A que se vuelvan a ir. No es por falta de magia en el mundo, es tu falta de ganas. Cuántos pasos has dado que te han alejado de tu centro. Date cuenta. Cuánto tiempo ha pasado y no vas a volver a tumbarte sobre su cuerpo. ¿No te has dado cuenta aún? No te aferras al clavo, te lo clavas. No es que no pasen tus trenes, es que nunca te subes. Esperar desespera, aunque sea en segundo plano. Aunque sea a corazón cerrado. No puedes no tenerlo todo bajo control porque te descontrolas. Porque te vacías. Y es por eso que nadie te llena. Porque sólo te quedan huecos por dentro, y si alguien se asoma, se escucha el eco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario