Cogerte del cuello
o de la nuca.
Besar tus labios
o tus labios.
Tirarte del pelo.
Morderte.
Arañarte.
Apretarte tan fuerte.
Latirte
hasta que palpite.
El sudor por tu espalda.
El agua que baja
como una cascada.
Como mi boca
por todo tu cuerpo,
por tus líneas,
por tus curvas,
por tus cuevas.
Todo fluido
por dentro y por fuera.
Verte de perfil
de contorno
bocarriba
bocaabajo
por delante
y por detrás.
Respirar.
Suspirar.
Jadear.
Rozarnos
hasta convertirte en grito
y yo en escrito en silencio.
Mánchame los dedos
hasta hacerse tinta.
Hasta hacer del placer, el dolor
-y a la inversa-,
de mil formas distintas.
La discordia del sexo y el amor.
La distopía.
Realismo sucio es tu olor en mis sábanas.
Tengo los ojos llenos de verte desnuda.
Las manos vacías de ver cómo te vas,
mientras el aire se densa quedándote quieta.
Uso el sexo como condicionamiento
y mecanismo de defensa.
y mecanismo de defensa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario