sábado, 31 de octubre de 2015

Y me dijo adiós

Yo quise ser tu desastre. Tu cajón de sastre, donde guardas tus secretos. Quien te escribe versos: tu Elvira Sastre.

Quise hacer nuestro amor platónico, factible. Ser tu alma gemela. No quise ser el suspiro inevitable si sueñas conmigo y te desvelas. Sí andar contigo en una línea paralela.

Quise ser todas tus vidas posibles, la constelación de tus futuros diversos, desencriptar el mapa de tus lunares dispersos. Quien te espera en casa con un abrazo cuando llega el ocaso... y el día ha sido un fracaso.

No quise ser tu amor estable, seguro, pacífico, yo quería llenar todos tus vacíos como un océano. Tu punto de equilibrio cuando la vida va tan rápido que da vértigo: agarrar tu mano.

Yo quise poner el cielo en tus labios y que todos los días te llovieran besos. Hacer de tu destino un camino de algodón y rosas. Pero explotó la burbuja y hubo una tromba, me quedé sola escribiéndote sin ver caer las bombas.

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